El último post que escribí dejaba un poco mal al alcalde de Valladolid y a su hijo porque hace poco tiempo le concedieron una VPO (sin sorteo) en Valladolid (que casualidad que le toque cuando no había sorteo eee, ni que fuera hijo de...).
Y como bien me indica "Taomalo"(thank you), otros dos hijos de altos cargos de Valladolid (el consejero de agricultura de la Junta de Castilla y León y el ex delegado del gobierno de Valladolid)también tienen su pisito. El segundo es aún más grave ya que trabaja desde hace dos años en Canarias y le dan el pisito también en Valladolid cuando por ley, tienes que vivir en él para que puedas disfrutar de él(logicamente). El tema salió en todos los medios de comunicación locales y provinciales.
Como el asunto ha ido adquiriendo tintes muy serios, el beneficiario del piso de VPO e hijo del alcalde mandó una carta a todos los medios de comunicación. Yo simplemente la copio de El Norte de Castilla y la publico integramente para que el ofendido pueda defenderse.
(Tal vez fue un sorteo o adjudicatura "legal" pero para mi no fue ni "etico" ni "moral". Allá él)
«¿Cual es mi pecado? Ser hijo del alcalde»
"Desde hace unas semanas vengo siendo víctima de una campaña política de la más baja estofa, por el hecho de haber sido adjudicatario de una vivienda de protección en Villa del Prado. Soy un ciudadano más, que vivo personalmente en el anonimato político, que creo debería haber sido respetado, y me es tremendamente doloroso salir a la opinión pública por este tipo de falaces acusaciones.
Sería oportuno, por salud democrática, que los señores Blanco, Villalba, Puente, Martín, Velasco o la señora Rodríguez aclararan dónde está la 'ilegalidad', 'golfada', 'chorizada' o, simplemente, el tratamiento privilegiado. O de lo contrario, que pidan disculpas públicamente.
Tengo veintiocho años, llevo trabajando 5 años, de ellos 2 con contratos temporales y no soy jefe de nadie, ni mucho menos lo era cuando solicité la vivienda.
Reúno y reunía todas las condiciones que, en la convocatoria de Villa del Prado se exigían para concurrir a una de las 1.731 viviendas que, gracias a la política de vivienda del Ayuntamiento de Valladolid, se iban a construir en una de las 29 parcelas que dicho Ayuntamiento puso a disposición de las cooperativas y promotoras.
Y, como otros muchos jóvenes, me apunté en una de ellas. Y, como los otros 1.730, sin sorteo, pues no figuraba en las bases, se me adjudicó una ¿Cuál es mi pecado?. Claramente, el ser hijo del Alcalde ¿Acaso los hijos de los políticos estaban excluidos?. No hay ilegalidad, no hay corrupción, no hay abuso de poder. Concurrí, bajo el principio de igualdad de oportunidades con otros ciudadanos. Me siento ahora la víctima de una campaña orquestada hacia la persona de mi padre, a quien por cierto, no dejaré de admirar por su honradez y honestidad.
¿En los actuales sorteos se va a primar a los económicamente más débiles o entrarán todos en el mismo bombo? ¿En Villa del Prado no hay ningún beneficiario del PSOE o de IU? (Por cierto, ni milito ni lo hice nunca en partido político alguno, pues mi vocación, por suerte o desgracia, no es la política).
Se está dando una información sesgada y se trata de manipular, intentando confundir a la ciudadanía bajo el principio de 'difama que algo queda', habiendo quedado dañada enormemente mi imagen personal, porque lo que se debería es informar que esta promoción privada de viviendas protegidas de precio general para venta pertenece a aquéllas (VPC) en las que el nivel de protección es el más inferior y cuyos requisitos legales para su adjudicación son los más flexibles (pues los ingresos familiares corregidos no pueden exceder de 5,5 veces el Salario Mínimo Interprofesional frente a las de máxima protección, las de régimen especial, en las que el exceso respecto al Salario Mínimo Interprofesional queda limitado a 2,5 veces el mismo), pero esto se oculta de manera evidentemente interesada. Se trata de las viviendas protegidas de módulo más alto.
¿Dé dónde se sacan que soy el único adjudicatario que en mi bloque tiene dos plazas de garaje?. La segunda plaza se les ofreció a todos, pues en esta promoción existe un 50% más de plazas de garaje que propietarios y el precio de esta segunda plaza es similar a las del mercado libre. Desde luego mi intención no es perjudicar a nadie, pero creo que al menos tengo los mismos derechos que los demás.
Ya nos había advertido mi padre que la campaña iba a ser larga y dura, pero nunca imaginé que se iba a utilizar el ataque personal y directo a las familias de los candidatos.
Sería bueno que la señora Rodríguez, que dice sentir tan profundo amor por sus hijos, tuviera, al menos, un mínimo respeto por los hijos de los demás, y pensara si es justo que por razones de oportunismo político se nos convierta en armas arrojadizas y en el único elemento para la disputa política, pues eso demuestra, por su parte, una falta de ideas y proyectos para la ciudad, que es lo que realmente debe de importar a nuestros ciudadanos. Ella que presume de tan dilatada carrera política y profesional, entiendo que, con sus recursos, debe disponer de otros medios para competir con el actual Alcalde, mi padre, en buena lid, con juego limpio.
Estimo que se está perdiendo demasiada energía en demonizar este hecho, cabría preguntarse si se merecen los vallisoletanos el 'talante' de estos políticos.
Y creo que la gente 'de bien' debe rechazar esta nefasta actitud. Me encuentro muy dolido, sólo me tranquiliza el tener la conciencia muy tranquila por haber obrado bien, así como el apoyo que, en todo momento, he recibido de mis familiares y amigos.
En este mismo sentido, la federación de Asociaciones de vecinos Antonio Machado ha criticado el 'uso político' de la VPO, mostrando su absoluto desacuerdo 'con la utilización con motivos políticos de la adjudicación de viviendas de protección oficial a personas relacionadas con cargos públicos', desmarcándose así de las acusaciones vertidas por el PSOE. 'No cuestionamos que dichas personas cumplan los requisitos para ser titulares de una VPO y por consiguiente puedan tener derecho a la misma'. Por sentido común y por un criterio ético y de respeto hacia los demás, espero que impere la cordura y que no tenga que renunciar 'imperativamente' nunca más a mi anonimato en la vida pública.
Por último, decir que no tengo nada que ocultar y por eso escribo esta carta, porque no hay nada oscuro, y estoy dispuesto a presentar todos aquellos datos que sean necesarios para borrar cualquier sombra de duda sobre la 'higiene' profesional y personal de mi padre y, por supuesto, sobre la mía propia. Además, tengo el convencimiento absoluto de que he sido tratado igual que el resto de solicitantes, aunque puedo entender que haya personas a las que les gustaría que se me hubiera discriminado negativamente. A todas ellas les pido que entiendan que soy un ciudadano más, ni más ni menos, con los otros 1.730 adjudicatarios de viviendas y que entiendo que tengo los mismos derechos y las mismas obligaciones, sin que por ello se me tenga que convertir en el saco de boxeo de una contienda política de la que hasta hace breves fechas no formaba parte".